La Actitud Hacker
Hay que meterse en la cabeza que los verdaderos hackers de élite resuelven problemas y construyen
cosas, no al revés. Creen en la libertad y la ayuda mutua voluntaria. Rara vez son egoistas y proveen
a la comunidad con la información y el conocimiento adquiridos con la práctica. Para ser aceptado
como un hacker, tienes que comportarte como si tuvieras este tipo de actitud tu mismo. Y para
comportarte como si tuvieras la actitud, tienes que creer realmente en la actitud. No hay vuelta de
hoja.
Pero una advertencia, si piensas cultivar las actitudes hacker simplemente como una manera de
lograr la aceptación en esta cultura, te pierdas el punto. Cero. Largo de aquí. Convertirse en el tipo de
persona que cree en estas cosas debe ser importante para ti - para ayudarte a aprender y a obtener
motivación. Debes visualizar la clase de persona en que quieres convertirte. Se requiere dejar atrás al
hombre y a la mujer vacuos para volverse en seres plenos. Al igual que con todas las artes creativas,
la forma más eficaz de convertirse en un maestro es imitar la actitud de los maestros - no sólo
intelectual sino emocionalmente también. En la mitología Jedi, es primero ser un padawan. Aprender
del maestro sus técnicas y habilidades. Escuchar sus consejos y acatar sus órdenes sin chistar. Nunca
debatir nimiedades ni dejarse llevar por banalidades. Así, y solo así, podrás convertirte con el tiempo
en un maestro y mentor para que en el futuro puedas albergar a un iniciado bajo tu tutela.
El siguiente poema zen moderno lo especifica claramente:
Para seguir el camino:
observa al maestro
sigue al maestro,
camina con el maestro,
mira a través del maestro,
conviértete en el maestro.
Encontrar la luz cuando se está rodeado de oscuridad es muy difícil. Pero con paciencia, dedicación y
esfuerzo se puede lograr. Como lo dice el dicho americano: No pain, no gain (hay que sufrir para
merecer). Esa es la clave.
Por lo tanto, si quieres ser un hacker, repite las siguientes cosas hasta que se fundan en tus
circunvoluciones cerebrales y te las creas:
1.-El mundo está lleno de problemas fascinantes esperando ser resueltos
Nadie duda que ser un hacker es muy divertido, pero es el tipo de diversión que requiere de un
montón de esfuerzo. Y el esfuerzo requiere motivación. Los atletas exitosos obtienen su motivación a
partir de una especie de placer físico al hacer que sus cuerpos realicen ejercicios, empujándose a sí
mismos más allá de sus límites corporales. Del mismo modo, para ser un hacker tienes que sentir en
mente y cuerpo la emoción básica que da la solución de los problemas que se hacen presentes.
Debes agudizar tus habilidades y ejercitar tu inteligencia.
Si no eres la clase de persona que siente de esta manera, naturalmente tendrás que aceptarlo a fin
de que seas como un hacker. De lo contrario encontrarás que tu energía hacker será minada por
banales distracciones como el sexo, el dinero y la aprobación social. Sin embargo hay que recalcar
que las dos últimas son necesarias y no son prohibitivas, pero no deben ser lo más importante en la
vida de un hacker, son solo complementos. La tercera podemos considerarla simplemente como una
vanidad humana.
12
Es de capital importancia también aprender a desarrollar una especie de fe en tu propia capacidad de
aprendizaje – una convicción de que, aunque es posible que no sepas lo necesario para resolver un
problema, si te enfrascas en un pedazo de él y extraes un algún conocimiento de eso, verás que
habrás aprendido lo suficiente para resolver la siguiente pieza - y así sucesivamente, hasta que hayas
terminado.
Si sientes que el sendero es demasiado sinuoso y tortuoso y lo quieres todo facilito, entonces este
modo de vida no es para ti. Puedes dejar este documento tirado o enviarlo a la papelera de reciclaje y
encender la televisión para ver las telenovelas.
2.- Ningún problema debe ser resuelto dos veces
Todos sabemos que los cerebros creativos son un recurso valioso, no renovable y al mismo tiempo
limitado. No deben desperdiciarse en redescubrir el hilo negro cuando hay tantos problemas
fascinantes esperando su oportunidad de ser resueltos.
Acerca de lo anterior, una leyenda urbana cuenta que un científico, un profesor eminente, que estaba
trabajando con unos colegas en un problema que los traía de cabeza durante semanas,
repentinamente dió con la solución mientras cenaba con su esposa. Sin pensarlo dos veces, saltó de
la mesa y, montando en su automóvil, partió en rumbo a su laboratorio tras haber convocado a sus
colegas de trabajo. Era tanta la euforia por comunicar su hallazgo que el profesor no advirtió la luz
roja del semáforo. Un tráiler embistió su pequeño auto matándolo al instante y con él, la solución al
problema que tantos dolores de cabeza y esfuerzos habían consumido al grupo de científicos: La
fusión en frío.
Para comportarte como un hacker, tienes que convencerte que los hackers élite poseen un tiempo
precioso para pensar, tan es así que podríamos decir que es casi un deber moral compartir
información, resolver problemas y entonces dar las soluciones para que otros hackers puedan
resolver nuevos problemas en lugar de tener que estar perpetuamente regresando a los que ya
existían.
Pero hay que tener siempre en mente que la frase ningún problema debe ser resuelto dos veces no
debe implicar que estés obligado a considerar todas las soluciones existentes como si fueran el Santo
Grial, o que sólo hay una solución óptima para cualquier problema dado. A veces, se puede aprender
mucho más sobre el problema acerca de lo que no sabíamos antes de estudiar la primera solución.
Esto está bien, y con frecuencia es necesario, para mentalizarnos de que podemos hacerlo mejor.
Lo que no es aceptable son los artificialismos técnicos, jurídicos, o las barreras institucionales (como
el código fuente cerrado) que impiden a una buena solución el ser reutilizada y que obliguen a las
personas a volver a inventar el hilo negro.
Tú no tienes que creer que estás obligado a regalar todo tu producto creativo, aunque los hackers que
lo hacen son los que obtienen lo más importante de sus colegas: el respeto. Para ellos, el respeto es
el máximo reconocimiento y premio. Una vez obtenido el respeto, muchos te buscarán y te pedirán
consejo. Sin embargo, también hay que tomar en cuenta que es compatible con los valores del
hacker el vender lo suficiente para poner los alimentos en la mesa, pagar el alquiler y las
computadoras y sacar a su chica al cine y a pasear. Siempre es bueno usar tus conocimientos de
hacking para mantener una familia o incluso hacerte rico si así lo deseas y te lo has propuesto como
objetivo, siempre y cuando no olvides la lealtad que le debes a tu oficio y a tus compañeros hackers
mientras estás en ello.
Recuerda que existe una ética y una filosofía a las cuales debes atarte. Tienes un vínculo místico con
los demás compañeros y miembros de esa cofradía que llamamos la Hermandad del Hacker, aún y
cuando no los conozcas ni de nombre de pila ni en persona.